SEGURIDAD

Los disturbios en la Penitenciaría del Litoral dejan seis muertos y 11 heridos

La situación en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, no estaba bajo control, como anunció el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) el sábado por la tarde, cuando tardó cuatro horas en confirmar que tres reclusos resultaron heridos en un cruce de balas.

La inseguridad se mantuvo latente en el centro penitenciario más grande -y peligroso- del país, contrario a lo dicho por el SNAI, pues las detonaciones que el sábado alertaron los propios presos a sus familiares continuaron durante la madrugada y la mañana del domingo, 23 de julio.

El suceso dejó con corte a las 20:30 del 23 de julio seis muertos y 11 heridos, entre ellos un policía, confirmó la fuente.

La balacera y las detonaciones de explosivos en la Penitenciaria del Litoral fueron tan fuertes y continuas que los habitantes de sectores circundantes no pudieron dormir por temor. Y los hechos de la madrugada y de la mañana del domingo están grabados en video, así como las detonaciones del sábado quedaron en audios que mandaban los propios internos.

Las detonaciones de explosivos se sintieron hasta en urbanizaciones del sector La Auroda, Pero no pasa nada, dijo el SNAI a primera hora en una comunicación dirigida a la prensa. Lo mismo dijo el sábado y luego de unas horas confirmó que sí pasó: hubo tres heridos.

Cerca de las dos de la tarde, la ATM informó del cierre de la vía a Daule, antes de llegar al reclusorio, por procedimiento de la Policía.

Información precisa y clara, piden familiares de internos

El domingo 23 de julio, a las 07:00, el SNAI emitió una comunicación enredada con un lenguaje burocrático para referirse a las fuertes detonaciones registradas.

«Como evaluación preliminar ante las alertas generadas en la madrugada del 23 de julio, no se registran personas heridas».

Los familiares no le creen al SNAI. «¿Estarían los internos jugando al tiro al blanco?» «o quizá sea una suerte que en la Penitenciaría del Litoral estén (entre los reclusos) los hombres armados con peor puntería del país», porque las detonaciones siguen y siguen, pero no pasa nada, no hay ni heridos, al menos no reportados oficialmente.

«¿Oculta algo el SNAI?». Son las dudas que su comunicación burocrática hacen temer lo peor entre los familiares de los reos, que exigen información clara.

El 14 de abril pasado también hubo enfrentamientos. Primero dijeron que todo estaba bajo control y después se contaron 12 muertos en la Penitenciaría.

En el «incidente» de ayer, el eufemismo que usa el SNAI para referirse a los enfrentamientos con armas que los reclusos no deberían tener en su poder, el ingreso de ambulancias a la Penitenciaría daba cuenta de que algo sí estaba ocurriendo, contrario a lo que su comunicación decía.

«Al momento, el Centro se encuentra bajo control», apuntó el SNAI ayer, pero al menos hoy no ha dicho lo mismo. «Las entidades de seguridad continúan con los trabajos de intervención. Los trámites y procedimientos de constatación de víctimas y heridos se realizarán durante las siguientes horas», actualizó el comunicado a las 09:15.

«Se espera la oficialización de datos por parte de la Fiscalía del Estado, por ser entidad competente en cumplimiento de las normativas establecidas».

Hasta las 13:45 circulan videos de los reclusos en un patio, refugiados tras una pared afuera de los pabellones y el sonido de disparos de armas que no deberían tener, pero las tienen.

Las cárceles, escenarios de masacres

Las cárceles de Ecuador han sido desde 2020 escenario de una serie de masacres en las que han sido asesinados más de 450 presos, producto de enfrentamientos entre bandas rivales que se disputan el control interno de los centros de reclusión.

A ello se suma las condiciones carcelarias, con un hacinamiento que puede llegar en algunos casos al 50 % de la capacidad de la cárcel.

La situación de violencia también se ha trasladado a las calles, con los grupos del crimen organizado en disputa por el control de las rutas del narcotráfico, en especial en la zona de la costa, donde están los puertos que han hecho de Ecuador uno de los principales trampolines para la cocaína que llega a Norteamérica y Europa.

En un hecho reciente, el SNAI informó el pasado jueves del hallazgo de los cuerpos de tres reos, con indicios de ahorcamientos en dos cárceles de la zona costera de Ecuador.

Todos los fallecimientos se registraron en la provincia de Manabí.

El SNAI indicó que, durante la revista de pabellones, servidores del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria identificaron el miércoles «un cuerpo suspendido» en la prisión de Jipijapa, conocida oficialmente como Centro de Reclusión Social Manabí número 2.

 

De igual manera, en la cárcel de El Rodeo, cercana a la ciudad de Portoviejo y llamada oficialmente Centro de Reclusión Social Manabí número 4, se encontraron otros dos cuerpos suspendidos.

En la cárcel de El Rodeo ya aparecieron ahorcados otros cuatro presos el pasado 10 de julio, lo que generó que días después las autoridades realizasen una requisa general en la que se halló en poder de los presos 150 armas, 60 casquillos de balas y droga.

Fuente: Ecuavisa

 

Camila Becerra

Periodista egresada de la Universidad Central del Ecuador, soy locutora de radio, reportera de noticias y redactora del portal web Cero Latitud

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