16 tramos de la avenida Simón Bolívar en Quito, están declarados en emergencia
No hay día en que las paredes de la cuenca del río Monjas, en el norte de Quito, dejen de desmoronarse, y el ensanchado cauce de aguas servidas, que salen en forma de cascada, vaya erosionando y carcomiendo la montaña, dejando todo en el aire.
Es un problema que se arrastra desde hace ya casi una década y, pese a que 16 zonas están declaradas en emergencia, no se logra mitigar un riesgo latente.
Hace varios días les mostramos cómo, en el sector del Común, el socavón está a ocho metros de la avenida Simón Bolívar, donde 15 casas quedaron al filo del precipicio.
Una segunda zona de riesgo está en Carretas, río arriba, cerca de Carapungo, en el extremo norte de Quito. Quienes circulan a diario por la zona lo hacen con el vértigo de que, en algún momento, la vía se vaya hacia el fondo y arrastre vidas humanas.
Pese a la declaratoria de emergencia, no se ve que el Municipio realice trabajos de mitigación en cumplimiento de la última sentencia emitida hace tres años. El tema no lo maneja la Secretaría de Seguridad de la ciudad, sino la Secretaría de Ambiente, que este miércoles convocará a entidades municipales para tomar decisiones ante el riesgo.
El mismo Municipio, en administraciones anteriores, autorizó masivos planes de vivienda cuyas descargas van hacia la quebrada.
Ahora el mismo Municipio debe invertir recursos para salvar viviendas, la vía y este parque lineal del Bicentenario, recientemente construido y que ahora también está en riesgo.

