Pomasqui, entre el sol y la tradición: un viaje al corazón de la cultura
Una experiencia descubriendo la riqueza de esta parroquia del norte de Quito a través de su historia, gastronomía y saberes comunitarios.
Pomasqui, conocido como “el valle del eterno sol”, se ha consolidado como un destino turístico que ofrece mucho más que un paisaje pintoresco. Un grupo de turismo lo confirmó en una visita que fusionó historia, gastronomía y un profundo sentido de comunidad.
Cultura y herencia ancestral La experiencia fue un viaje al pasado. En la Casa Cultura Cacitagua, una exposición de pinturas y un desayuno tradicional dieron la bienvenida. Luego, un representante del pueblo Yumbo compartió su cosmovisión y sabiduría, creando un espacio de diálogo intercultural. El recorrido también incluyó una danza folclórica en el mirador, que ofreció una vista panorámica de la zona, y una visita a la histórica iglesia.

Sabores de la tierra La gastronomía fue el hilo conductor de la jornada. Los visitantes no solo degustaron un desayuno tradicional, sino que también aprendieron sobre el uso de plantas medicinales con Wasi y Fausto. La ruta culinaria continuó con una empanada de queso envuelta en hoja de granadilla, tostado con camote y fritada, un plato principal similar al ceviche y un postre tradicional. Como gesto de la comunidad, cada participante recibió una canasta con productos agrícolas locales.

Un destino cercano y lleno de vida Pomasqui demostró ser un punto de encuentro entre el pasado y el presente. Es un destino accesible, perfecto para quienes buscan alejarse del bullicio de la ciudad y sumergirse en la riqueza cultural, los sabores auténticos y la calidez de su gente./C.Barragán