Quito ejecuta plan de mitigación en la quebrada El Tejado
El Municipio de Quito ejecuta un plan integral de mitigación de riesgos en la quebrada El Tejado, en el sector de La Gasca, con el objetivo de reducir la vulnerabilidad ante posibles aluviones y proteger a las zonas aledañas como Santa Clara de San Millán, La Gasca y Pambachupa.
Las intervenciones se realizan tras el aluvión ocurrido el 31 de enero de 2022, que dejó víctimas mortales, personas damnificadas y severos daños materiales en viviendas, vehículos e infraestructura pública. El evento se produjo luego de varios días de lluvias intensas que provocaron la sobresaturación del suelo en la quebrada, generando un flujo de lodo y material que superó la capacidad de retención de la captación existente.
Posteriormente, el 2 de abril de 2024 se registró un nuevo flujo de material que, aunque fue cinco veces menor al ocurrido en 2022, volvió a superar la capacidad de retención de la infraestructura existente.
Ante este escenario, entre 2024 y 2025 el Municipio dispuso la ejecución de obras y estudios técnicos para fortalecer la infraestructura de control en la quebrada, con una inversión aproximada de USD 4,45 millones, destinada a obras estructurales, monitoreo permanente, estudios técnicos y mantenimiento preventivo.
Entre las principales intervenciones se encuentra la ampliación de la capacidad de retención de la captación, que pasará de 4.000 a 20.000 metros cúbicos, obra que inició en febrero de 2026 y tendrá un tiempo de ejecución de 360 días.
Adicionalmente, se construyeron mallas dinámicas o diques transversales que permiten retener hasta 2.500 metros cúbicos de material grueso, infraestructura que ya se encuentra finalizada.
Dentro del plan también se contempla la reubicación de una estación de bombeo, actualmente con un avance del 30%, y el desarrollo de estudios para la construcción de una presa permeable en la parte alta de la quebrada, que permitirá ampliar la capacidad de retención hasta 14.000 metros cúbicos como medida de estabilización a largo plazo.
Como parte de los trabajos ejecutados, en la parte baja de la quebrada se incrementó la altura y el volumen de retención de la torre de captación, además de la construcción de una vía de acceso para maquinaria pesada y la ampliación del canal existente a cuatro metros de ancho para facilitar la limpieza de material acumulado.
En la parte alta, se amplió la zona de retención mediante la remoción de aproximadamente 28.000 metros cúbicos de material, aumentando la capacidad del reservorio de 4.000 a 10.000 metros cúbicos.
La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) realiza además monitoreo permanente las 24 horas, en coordinación con el Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitano (COE-M), así como labores constantes de limpieza y mantenimiento de las estructuras.
Paralelamente, instituciones municipales impulsan procesos de capacitación comunitaria a través de la Escuela de Riesgos, con el fin de fortalecer la preparación de la población ante posibles emergencias.
Estas acciones buscan reducir significativamente el riesgo de desbordamientos hacia la zona urbana y fortalecer la prevención frente a eventos naturales en uno de los sectores históricamente vulnerables de la ciudad.

