Condena de 9 años: Abdalá y Jacobo Bucaram son sentenciados por delincuencia organizada
El Tribunal Penal sentenció al expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y a su hijo Jacobo Bucaram a nueve años y cuatro meses de prisión, en calidad de colaboradores del delito de delincuencia organizada, dentro del denominado caso Pruebas COVID-19.
La decisión fue emitida este miércoles, luego de una audiencia que se desarrolló de manera virtual y que se extendió durante aproximadamente dos horas. La diligencia corresponde a la séptima convocatoria para reinstalar la audiencia de juicio, después de varias suspensiones y dilaciones registradas durante el proceso.
Los otros dos procesados en la causa fueron sentenciados a 13 años y cuatro meses de prisión, al ser considerados por el Tribunal como autores directos del delito de delincuencia organizada.
Bucaram escuchó la sentencia desde una clínica
El expresidente se encuentra internado en la clínica Borja, en Kennedy Norte, Guayaquil, debido a un problema cardíaco. Durante la lectura de la sentencia permaneció conectado de manera telemática y acompañado por sus abogados y personal policial.
En los exteriores y dentro de la casa de salud se desplegó un contingente de la Policía Nacional para mantener la custodia del exmandatario mientras se desarrollaba la diligencia judicial.
Bucaram había informado previamente que solicitó el alta médica y que cuenta con condiciones para continuar su atención en su domicilio. Según lo expuesto dentro del proceso, en su vivienda se habría acondicionado un espacio para cuidados médicos.
Un proceso que comenzó en 2020
El caso se originó durante la emergencia sanitaria por COVID-19 y está relacionado con una investigación por la presunta comercialización irregular de pruebas para detectar el virus.La causa judicial comenzó en 2020 y, después de aproximadamente seis años, el Tribunal emitió una sentencia en primera instancia contra los cuatro procesados.
La lectura completa de la resolución continuaba durante la noche, por lo que todavía debían conocerse los argumentos utilizados por los jueces para establecer las responsabilidades y las penas impuestas.
La sentencia aún puede ser impugnadaLa resolución corresponde a primera instancia, por lo que las partes tienen la posibilidad de utilizar los recursos establecidos en la legislación ecuatoriana.
La sentencia establece nueve años y cuatro meses de prisión para Abdalá Bucaram y Jacobo Bucaram como colaboradores, mientras que los otros dos procesados recibieron penas de 2 años y ocho meses por ayudar en el proceso a las autoridades.
El proceso continuará conforme a las etapas y recursos previstos por la justicia ecuatoriana.

