Juicio contra Abdalá Bucaram vuelve a suspenderse tras seis años de proceso
La audiencia por el presunto tráfico ilícito de armas de fuego y municiones se reinstaló este 6 de octubre en Guayaquil, pero volvió a interrumpirse luego de que se practicaran tres testimonios. La diligencia fue fijada nuevamente para el 12 de octubre.
El juicio contra el expresidente Abdalá Bucaram por el presunto tráfico ilícito de armas de fuego y municiones volvió a suspenderse este martes 6 de octubre de 2026, en Guayaquil, seis años y cuatro meses después de que se iniciara el proceso judicial.
La audiencia se reinstaló a las 10:45 en el Tribunal de Garantías Penales, ubicado en la Unidad Judicial Albán Borja. La Fiscalía tenía previsto continuar con la presentación de sus testigos.
Durante la diligencia se alcanzaron a practicar tres testimonios: el del agente aprehensor, el investigador del caso y la persona encargada del reconocimiento del lugar de los hechos.
Sin embargo, la audiencia no pudo concluir. Según el acta del despacho, el juez Manuel Armas debía atender otra causa judicial, por lo que la diligencia fue suspendida.
La jueza ponente dispuso que el juicio se reinstale el lunes 12 de octubre, a las 10:00.
Al menos 19 fechas sin una audiencia efectiva
El expediente electrónico del proceso registra al menos 19 fechas en las que la audiencia no pudo instalarse, fue declarada fallida, se difirió o tuvo que suspenderse antes de concluir.
La primera convocatoria para el juicio fue fijada para el 28 de agosto de 2020.
Entre las causas de los diferimientos aparecen certificados médicos presentados por Bucaram o su defensa en cuatro ocasiones: octubre de 2020, septiembre de 2023, julio de 2024 y agosto de 2026.
También existen registros de diligencias que no se concretaron por la ausencia del procesado o de sus abogados. El 28 de agosto de 2020 se dejó constancia de que Bucaram no compareció de manera presencial ni telemática. El 21 de junio de 2021 tampoco acudieron sus abogados, quienes posteriormente fueron multados.
En enero y abril de 2025, las audiencias fueron declaradas fallidas a costas del procesado y su defensa.
La Fiscalía también solicitó diferimientos
Los retrasos no estuvieron únicamente relacionados con Bucaram o su defensa.
El expediente registra que el 16 de agosto de 2022 la audiencia fue diferida a pedido del entonces fiscal Franklin Muzzio. En septiembre de 2024 ocurrió nuevamente a solicitud de la fiscal Maribel Haro.
Uno de los episodios registrados ocurrió el 13 de octubre de 2025, cuando la fiscal encargada, María Alejandra Concha, manifestó que no tenía conocimiento de la audiencia programada y que no contaba con el expediente.
El proceso llegó a volver a cero
Uno de los principales retrocesos ocurrió el 28 de junio de 2022, cuando una de las juezas que integraba el tribunal, Mónica Abad Mariscal, se acogió a la jubilación.
Debido a que ya no podía continuar participando en el proceso, el tribunal anuló lo actuado desde la primera convocatoria a juicio. Esto provocó que el proceso tuviera que comenzar nuevamente.
A estos episodios se suman suspensiones ocasionadas por actividades del propio tribunal. En enero y junio de 2026, por ejemplo, las diligencias se cruzaron con otras audiencias consideradas prioritarias debido a procesos relacionados con la caducidad de la prisión preventiva.
El juicio finalmente comenzó en junio
El juicio como tal logró instalarse el 22 de junio de 2026, casi seis años después del llamamiento a juicio.
En esa jornada se escucharon los alegatos iniciales y los primeros dos testimonios presentados por la Fiscalía.
Con los tres testimonios practicados este martes, el proceso acumula cinco testigos evacuados dentro de la etapa de juicio.
Otro intento de audiencia, el 25 de agosto, tampoco pudo avanzar debido a problemas técnicos. Un desperfecto en el equipo que proporciona internet al tribunal provocó además interrupciones en el suministro eléctrico.
¿De qué se acusa a Bucaram?
La investigación comenzó en junio de 2020, luego de un allanamiento realizado el 3 de junio de ese año en el domicilio de Bucaram, ubicado en la ciudadela Kennedy Norte, en Guayaquil.
El operativo se ejecutó dentro de otra investigación. Durante el procedimiento, las autoridades encontraron una pistola calibre .44 en un velador y municiones en uno de los cajones.
La Fiscalía sostiene que estos elementos forman parte de la investigación por presunto tráfico ilícito de armas de fuego y municiones.
La defensa de Bucaram mantiene otra versión. Según sus abogados, el arma correspondía a un obsequio registrado a nombre de su fallecido yerno, Selim Abdel Dumani, mientras que las municiones pertenecerían a Alfredo Adum, quien habría declarado sobre este tema ante la Fiscalía.
Adum falleció en noviembre de 2023.
Bucaram enfrenta otro proceso judicial
Este juicio se desarrolla mientras el expresidente enfrenta además una sentencia en otro caso.
El 9 de septiembre de 2026, un tribunal de Quito lo sentenció a nueve años y cuatro meses de prisión, junto con su hijo Jacobo Bucaram, por delincuencia organizada en el denominado caso Pruebas Covid-19.
La defensa anunció que apelará esa sentencia y buscará su anulación una vez que la decisión sea notificada por escrito.
Por ahora, el proceso por presunto tráfico ilícito de armas y municiones continúa abierto. La audiencia está prevista para retomarse el 12 de octubre, cuando la Fiscalía deberá continuar con la presentación de sus pruebas y testimonios.

