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¡Disparo mortal!

Amigo de Diego Guerrero rompe el silencio y cuestiona la versión del guardia detenido por el ataque en Quito

El testimonio de uno de los sobrevivientes del ataque armado que terminó con la vida de Diego Guerrero, de 32 años, aporta nuevos detalles sobre lo ocurrido la madrugada del sábado 10 de octubre de 2026, en el sector de Plaza Argentina, en el norte de Quito. El joven, quien pidió mantener su identidad bajo reserva, aseguró que el guardia de seguridad disparó contra el vehículo en el que intentaban alejarse del lugar, sin emitir una advertencia previa, según relató a Teleamazonas.

El caso se encuentra en investigación por el presunto delito de homicidio, mientras el guardia detenido permanece bajo el proceso judicial correspondiente.

Un encuentro entre amigos terminó en tragedia

Carlos*, nombre protegido, contó que conocía a Diego desde hacía más de una década. Ambos compartían su interés por el skate y el arte urbano. Según su testimonio, después de varios meses sin reunirse debido a sus responsabilidades laborales, decidieron encontrarse en Pifo para conversar y posteriormente trasladarse en automóvil hacia el norte de Quito.

Al llegar a las inmediaciones de Plaza Argentina, uno de sus acompañantes descendió del vehículo para realizar un grafiti en la puerta de un inmueble en construcción.

De acuerdo con la versión del sobreviviente, en ese momento apareció un guardia de seguridad armado con una carabina o escopeta. Carlos afirmó que el hombre no les advirtió previamente que se retiraran y que, cuando intentaban abandonar el lugar, realizó un disparo dirigido hacia la ventana del automóvil.

“Mi amigo se alcanza a subir al auto y, al momento de arrancar, el guardia disparó a quemarropa directo a la ventana”, relató el sobreviviente al medio televisivo.

Esta versión corresponde al testimonio de uno de los presentes. Las circunstancias exactas del disparo deberán establecerse mediante las diligencias investigativas y los elementos de prueba incorporados al proceso.

La huida y el intento por salvar a Diego

Después de escuchar la detonación, Carlos aseguró que sintió un impacto en la nuca, que atribuyó a los perdigones del disparo. Al mirar hacia la parte posterior del vehículo, vio que Diego estaba herido y ensangrentado.

La situación se complicó porque el automóvil circulaba con una llanta averiada y no contaba con un neumático de repuesto en buenas condiciones. Pese a ello, los ocupantes lograron atravesar el túnel Guayasamín y llegar hasta el sector de Miravalle.

En ese punto, el vehículo sufrió un desperfecto mecánico que les impidió continuar el recorrido.

Según el relato, un taxista que circulaba por la zona se detuvo para auxiliarlos y colaboró en el traslado urgente de Diego al Hospital de los Valles. Sin embargo, en esa casa de salud se confirmó el fallecimiento del joven.

El sobreviviente rechaza versiones sobre los jóvenes

Durante su testimonio, Carlos rechazó las versiones que, según dijo, intentan relacionar a Diego y a sus acompañantes con actividades delictivas. Los describió como personas trabajadoras y recordó a su amigo como alguien alegre y cercano a su familia.

“Queremos que se haga justicia, que se aplique todo el rigor de la ley”, manifestó.

El sobreviviente también expresó preocupación por el desarrollo de las diligencias en la Fiscalía. Afirmó que observó al representante de la empresa de seguridad saludar de manera familiar a varias personas presentes y que esa situación le generó dudas sobre el proceso.

Estas declaraciones constituyen preocupaciones expresadas por el testigo y no prueban, por sí mismas, la existencia de influencias indebidas. Cualquier posible irregularidad deberá ser verificada por las autoridades competentes.

¿Qué se conoce sobre el guardia detenido?

El ataque ocurrió aproximadamente a las 04:00 del sábado 10 de octubre de 2026. Tras las diligencias iniciales de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida (Dinased) y de Criminalística, el presunto responsable fue identificado como Anthony S., de 25 años.

Según la información difundida sobre el caso, el guardia fue detenido en flagrancia cerca del antiguo aeropuerto de Quito. Durante las actuaciones investigativas se incautaron un arma tipo escopeta, cartuchos y grabaciones de cámaras de seguridad que formarían parte de los elementos analizados dentro de la investigación.

El proceso se sigue por el presunto delito de homicidio. La responsabilidad penal del detenido deberá determinarse conforme a las pruebas y a las decisiones de la justicia.

Un caso que espera respuestas

La muerte de Diego Guerrero ha generado cuestionamientos sobre el uso de armas por parte del personal de seguridad privada y sobre las circunstancias en las que se produjo el disparo.

El testimonio del sobreviviente ofrece una versión directa de lo ocurrido desde la perspectiva de uno de los ocupantes del automóvil. No obstante, será necesario contrastarlo con las grabaciones, los informes periciales, las evidencias balísticas y las demás versiones que formen parte de la investigación.

Mientras avanzan las diligencias, los allegados de Diego piden que el caso se esclarezca y que se determinen las responsabilidades correspondientes. La investigación deberá establecer qué ocurrió aquella madrugada y bajo qué circunstancias se produjo el disparo que acabó con la vida del joven.

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