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EL PARADOJICO FENÓMENO DE EL NIÑO: ENTANQUE DE MAZAR CAE A NIVELES CRÍTICOS Y AMENAZA CON PROFUNDIZAR LA CRISIS ENERGÉTICA EN ECUADOR

QUITO / SEVILLA DE ORO.— La paradoja climática del fenómeno de El Niño ha vuelto a poner a prueba la estabilidad del Sistema Nacional Interconectado de Ecuador.

Pese al calentamiento del Océano Pacífico y los pronósticos de intensas precipitaciones sobre el Litoral, las cuencas hidrográficas del Austro y la Amazonía enfrentan periodos de sequía y caudales mínimos que mantienen en zona de alerta operacional al embalse de Mazar.

El reservorio de Mazar —que abastece a las centrales hidroeléctricas Mazar, Paute-Molino y Sopladora, con una capacidad conjunta superior a los 1 700 megavatios (MW)— ha descendido de manera sostenida. Los monitoreos técnicos ubican la cota del agua cerca de los 2 122 metros sobre el nivel del mar (msnm), aproximándose peligrosamente al límite técnico de alerta (2 115 a 2 120 msnm) y recortando el margen antes de llegar a la cota mínima de operación fijada en 2 098 msnm.

La doble cara climática de El Niño

Especialistas del sector señalan que las intensas lluvias generadas por El Niño en las provincias costeras no compensan el déficit de agua en las nacientes de la vertiente oriental andina.

El comportamiento de las masas de aire hace que, mientras la Costa sufre desbordamientos de ríos y anegamientos, el Austro y la cuenca amazónica —de donde proviene la mayor parte de la generación hidroeléctrica nacional— registren una drástica disminución en sus aportes hídricos.


Más de mil familias afectadas por las inundaciones en Milagro, Guayas. FOTO: Ecuavisa

Esta desacoplamiento del régimen de lluvias ha impedido la recarga de Mazar y ha puesto bajo presión al resto de infraestructura. Cuando la central Coca Codo Sinclair reduce su producción por bajo caudal o presencia de sedimentos, el operador nacional de energía se ve obligado a recurrir al agua almacenada en Paute, acelerando la descarga del embalse.

Impacto en la oferta eléctrica y contingencias

El déficit del sistema supera los 1 300 MW frente a una demanda pico nacional que ronda los 5 600 MW. Frente a este escenario, las autoridades han ejecutado trabajos de mantenimiento preventivo y han buscado acelerar la contratación de energía térmica emergente, incluyendo barcazas de generación y la importación de electricidad desde Colombia cuando existen excedentes en el vecino país.

El avance del fenómeno de El Niño hacia sus fases más intensas plantea una carrera contra el tiempo para diversificar la matriz de generación.

De no consolidarse una recuperación sostenida en los caudales de los ríos del Austro o una respuesta rápida del parque térmico de respaldo, el riesgo de racionamientos preventivos o cortes del servicio continuará latente para el sector residencial e industrial.

Carlos Hidalgo

Comunicador digital, apasionado por la comunicación y el trabajo con comunidad.

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