El sur de Quito: A 24 de julio, cientos de miles de vecinos siguen sin agua y temen altos cobros
A pesar de los anuncios municipales del restablecimiento del servicio de agua desde el 23 de julio, cientos de miles de habitantes en el sur de Quito, afectados por un corte de 14 días, reportan que el suministro aún no ha vuelto a sus hogares. La prolongada escasez ha generado gastos imprevistos, graves problemas sanitarios y una creciente preocupación por el posible aumento en el costo de las planillas de consumo.
Barrios como Caupichu y Chillogallo persisten sin agua este jueves 24 de julio. Sandra Quevedo, residente de Caupichu, describe una situación «colapsada» en su hogar, donde vive con seis personas, incluidos tres niños. «La casa está colapsada. Los baños, los platos, la ropa sucia… todo se acumula”, lamentó Quevedo, quien ha gastado entre $30 y $40 en agua embotellada, platos desechables y comida preparada debido a la imposibilidad de cocinar o lavar. Ella relata haber caminado 20 minutos para llenar botellones en parques y quebradas, ante la escasez de tanqueros.
En el barrio México, Giovanni Vega también confirma que el agua no ha regresado. Durante casi dos semanas, Vega ha dependido de sus familiares en Santa Rosa, Chillogallo, para conseguir agua para sus necesidades básicas. “Llevaba dos pomas y un balde. El balde servía para el baño, las pomas para cocinar y preparar alimentos”, explicó. La falta de agua incluso los obligó a comer fuera de casa.
La situación se repite en La Ecuatoriana, donde vecinos como Amparo Ortiz y César Molina han recurrido a casas de conocidos para ducharse y lavar ropa.
Promesas de alivio económico y la incertidumbre de los afectados
El alcalde Pabel Muñoz ha declarado que la distribución de agua se reinició el 23 de julio, tras la reapertura de las compuertas del sistema Mica Quito-Sur. Además, anunció que el Municipio evalúa un alivio económico para las familias que compartieron agua durante la emergencia y confirmó que los hogares sin servicio durante los 14 días no pagarán por ese consumo. La gerente de Epmaps, Verónica Sánchez, precisó que se estudia un subsidio específico para quienes proveyeron agua desde sus redes domiciliarias.
Sin embargo, la mayoría de los afectados, como Giovanni Vega y Elena Moreno, desconocen esta posible compensación. “Nadie nos ha dicho nada”, afirmó Vega, quien también expresó su temor por una «planilla cara». Moreno, por su parte, comparó la situación con cortes de energía anteriores donde el cobro fue completo, generando desconfianza. “Ojalá esta vez cumplan lo que ofrecieron”, dijo.
La preocupación por la salud también es latente. “Los niños se enferman. Los roedores aparecen. Todo eso genera más gastos”, advirtió Moreno, subrayando los riesgos sanitarios en los hogares que aún permanecen sin acceso al líquido vital.
Mientras el Municipio asegura el restablecimiento gradual, la realidad en barrios del sur de Quito contradice la versión oficial, dejando a miles de ciudadanos en la incertidumbre y la espera por la normalización total del servicio./C.Barragán