La operación de Estados Unidos provoca desplazamientos del ELN fuera de Venezuela; Colombia activó un plan
La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) tiene presencia en Venezuela desde hace varios años, aunque las autoridades de ese país no lo reconocen, y tras la detención de Nicolás Maduro, el Gobierno colombiano activó un plan para prevenir eventuales migraciones o ataques de este grupo armado ilegal.
El ELN es el segundo mayor grupo armado de Colombia, después de la banda criminal Clan del Golfo y, según el informe oficial Apreciación de las capacidades críticas de la amenaza (Accam) de laFundación Ideas para la Paz (FIP), hasta julio pasado tenía 6 450 miembros.
El investigador de seguridad y conflicto de la FIP, Gerson Arias, afirma a EFE que al menos “el 60 % de la estructura armada del ELN está sobre la frontera, es decir, que está del lado colombiano y del lado venezolano”.
En cuanto al Comando Central y la Dirección Nacional, que son el mando estratégico, político y militar de esa guerrilla, está conformado por unas 23 personas, de las cuales “el 70 % está en territorio venezolano”, agrega Arias.
El centro de pensamiento InSight Crime advirtió que tras lo sucedido el 3 de enero en Caracas, han surgido versiones sobre que el ELN “estaría trasladando combatientes hacia Colombia por temor a nuevos ataques estadounidenses”.
El ELN respondió el llamado de autoridades venezolanas a resistir. “Saludamos los llamados de las autoridades venezolanas a resistir ante esta brutal intervención militar y a seguir defendiendo el legado de (el expresidente) Hugo Chávez”, afirmó en un comunicado el Comando Central, máxima autoridad de mando de la guerrilla.
Ante las versiones de que miembros del ELN en Venezuela están regresando a Colombia, el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez, anunció un plan para prevenir eventuales atentados en la zona de frontera con Venezuela aprovechando los ataques de Estados Unidos.
Por eso, el Gobierno ordenó el despliegue de 30 000 soldados a lo largo de los 2 219 kilómetros de frontera con Venezuela para garantizar la seguridad, especialmente en el Catatumbo, uno de los mayores fortines de la guerrilla.
En ese sentido, Arias manifiesta que la FIP recibió información de que el ELN era consciente de que un ataque como el ocurrido podía suceder y por eso han constatado un inusual movimiento de personas por los pasos irregulares de la frontera, sobre todo en el Catatumbo.
El experto explica que, además de la reubicación de los mandos, hay unidades guerrilleras que se han movido hacia el estado venezolano del Amazonas, en la frontera con Brasil. Según fuentes de inteligencia, han decidido desmantelar campamentos y cambiar sistemas de comunicación.

