Bomberos de Quito confirman la liquidación total del incendio en el cerro Casitagua tras exhaustiva evaluación
QUITO.— Tras una compleja emergencia forestal que movilizó a cientos de efectivos y recursos de atención de riesgos en el norte del Distrito Metropolitano de Quito, el Cuerpo de Bomberos de Quito (CBQ) confirmó la completa estabilización del cerro Casitagua. La evaluación técnica realizada al cumplir las 48 horas de observación posterior arrojó parámetros de temperatura dentro de rangos normales y la ausencia total de puntos calientes en el perímetro afectado.
Monitoreo tecnológico y permanente
Aunque la emergencia física ha concluido, la institución informó que mantendrá una vigilancia técnica constante sobre la zona. Para evitar reactivaciones por efecto del viento o la radiación solar, se desplegará un monitoreo forestal óptico-térmico apoyado por aeronaves no tripuladas (drones), lo que permitirá detectar cualquier variación de temperatura en el terreno de forma temprana.
Un trabajo articulado frente a la adversidad
La respuesta ante la emergencia contó con el apoyo de la ciudadanía, autoridades locales e instituciones de socorro. Desde la entidad bomberil se extendió un agradecimiento público a la comunidad de los sectores aledaños —como Pomasqui y Pusuquí— y a los organismos que sumaron esfuerzos para sofocar las llamas, destacando que la articulación interinstitucional fue determinante para contener el avance del fuego.
Contexto de la emergencia y llamado a la conciencia
El incendio en el cerro Casitagua representó una de las intervenciones más complejas de la actual época seca en Quito. El combate al fuego duró más de cinco días y requirió el despliegue continuo de más de 150 bomberos, más de 30 vehículos terrestres y apoyo aéreo mediante helicópteros de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y el CBQ. La geografía agreste, los vientos fuertes y las altas temperaturas —que en algunos puntos alcanzaron hasta los 600 °C— dificultaron el acceso de las cuadrillas terrestres.
Autoridades locales y el Municipio de Quito señalaron que las llamas afectaron alrededor de 300 hectáreas de cobertura vegetal en la zona, contribuyendo a un acumulado de más de 1 600 hectáreas consumidas por incendios forestales en la capital durante la temporada.
Ante esta situación, el Cuerpo de Bomberos reiteró su llamado a la ciudadanía a prevenir las quemas de desechos o de vegetación, recordando que las acciones irresponsables pueden desencadenar tragedias ambientales severas. La institución ratificó su compromiso de continuar trabajando en la protección del entorno y de las vidas de las y los quiteños.

