Ecuador refuerza la salud mental como política de Estado y Quito intensifica el control del consumo de alcohol en el espacio público
Cada 13 de enero se conmemora el Día Mundial contra la Depresión, una fecha que pone en agenda la importancia de la salud mental como un tema prioritario de atención pública. En este contexto, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Vicepresidencia de la República, liderada por María José Pinto, suscribió el Pacto Nacional por la Salud Mental y avanzó en la implementación de la Política Nacional de Salud Mental 2025–2030.
El Pacto Nacional por la Salud Mental cuenta con el apoyo técnico de organismos internacionales y busca consolidar la salud mental como una política de Estado prioritaria. La iniciativa involucra a 38 representantes de instituciones públicas, academia, organizaciones no gubernamentales, especialistas y autoridades locales, con el objetivo de fortalecer acciones conjuntas en promoción, prevención, atención, rehabilitación e inclusión.
Por su parte, la Política Nacional de Salud Mental 2025–2030 establece como eje prioritario el abordaje integral de la salud emocional en los territorios. Su construcción contó con la participación de actores de la sociedad civil, academia, gremios, ONG y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Entre sus principales lineamientos se encuentran la detección temprana de la depresión en el primer nivel de atención, la ampliación de la cobertura de servicios especializados y el desarrollo de campañas educomunicacionales y de sensibilización.
La depresión es uno de los problemas de salud mental más comunes a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 280 millones de personas viven con esta condición, considerada una de las principales causas de discapacidad y un factor de riesgo para el comportamiento suicida. En Ecuador, durante 2025 se registraron más de 1,2 millones de atenciones en salud mental, de las cuales 146.190 correspondieron a casos de depresión, ubicándose como el segundo motivo de atención, después de la ansiedad, con especial impacto en niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Como parte de este fortalecimiento, el MSP actualizó los lineamientos operativos de los Servicios Ambulatorios Intensivos (SAI) y de los Centros Especializados en el Tratamiento a Personas con Consumo Problemático de Alcohol y otras Drogas (CETAD), con una inversión de USD 4,9 millones destinada a la conformación de equipos interdisciplinarios y a la atención especializada con enfoque comunitario. La cartera de Estado ratificó a la salud mental como un derecho humano fundamental y una responsabilidad compartida.
Control del consumo de alcohol en el espacio público
En paralelo, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) informó que cerró 2025 con una cifra histórica de 5.382 resoluciones con sanción por consumo de alcohol en el espacio público, lo que representa un incremento de 44 veces en comparación con las 122 registradas en 2019.
Durante el año, la AMC ejecutó 1.313 operativos enfocados en el control del consumo y la venta de alcohol en espacios públicos, en coordinación con el Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano y la Policía Nacional. Estas acciones forman parte de una estrategia orientada a fortalecer la convivencia pacífica y reducir escenarios de riesgo en el Distrito Metropolitano de Quito.
El supervisor metropolitano de la AMC, Gustavo Chiriboga, señaló que el incremento de sanciones responde al fortalecimiento de la gestión municipal actual y no a acciones aisladas. De acuerdo con cifras oficiales, las resoluciones por esta infracción pasaron de 122 en 2019 a 5.382 en 2025, evidenciando un crecimiento sostenido en los controles.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, destacó que las acciones de control se han incrementado de manera significativa, enmarcadas en la política municipal de recuperar el orden en zonas de alta afluencia, proteger el libre tránsito peatonal y promover el uso adecuado de aceras, plazas y espacios públicos.

