“Todo tiene su final”: muere la leyenda de la salsa Willy Colón
La música latina y el mundo de la salsa están de luto. Willie Colón, falleció este sábado 21 de febrero en Nueva York a los 75 años.
El influyente trombonista y pionero de la salsa, nació el 28 de abril de 1950 en el South Bronx, Nueva York, EE.UU.. De ascendencia puertorriqueña, fue criado en este entorno vibrante que marcó su estilo musical, convirtiéndose en una figura clave de la salsa neoyorquina y de Fania Records.

La noticia, confirmada por su familia a través de un comunicado, ha conmocionado al universo musical y ha generado una ola de homenajes y mensajes de despedida desde todos los rincones del continente, incluyendo a destacados artistas y fanáticos.
Adiós al “Malo del Bronx”: la familia confirma su partida
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia. Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, expresó la familia en un comunicado publicado en redes sociales.
El deceso de Colón se produce tras varios días de rumores y preocupación en torno a su salud, luego de que fuera hospitalizado de urgencia el 18 de febrero por complicaciones respiratorias. La familia no detalló la causa exacta de la muerte y pidió privacidad para sobrellevar el duelo.

Un pionero de la salsa y arquitecto de un legado eterno
Willie Colón, nacido en el Bronx y de ascendencia puertorriqueña, fue uno de los pioneros de la salsa y una figura clave en la expansión global de este género. A los 17 años, se unió a Fania Records y, junto a Héctor Lavoe, marcó una época con discos emblemáticos como El Malo (1967), The Hustler (1968), Cosa Nuestra (1969) y La Gran Fuga (1970).
En la segunda mitad de los años 70, Colón inició una recordada colaboración con Rubén Blades, de la que surgieron álbumes fundamentales como Metiendo Mano (1977) y Siembra (1978), este último considerado el disco de salsa más vendido de la historia.
Además de su virtuosismo como trombonista y compositor, Colón fue un productor prolífico, gran narrador de historias urbanas y un artista comprometido socialmente. A lo largo de más de cinco décadas, su música se convirtió en banda sonora de generaciones y en himno para los barrios latinos de Nueva York, Lima, San Juan y el mundo.

En el Perú, la noticia del fallecimiento de Willie Colón fue recibida con profundo pesar. Referentes de la salsa local, como Daniela Darcourt, dedicaron emotivos mensajes en redes sociales: “Una estrella más que iluminará el corazón de todos los salseros en el universo… Que su música y legado viva eternamente. Hasta siempre, maestro”, escribió la cantante en sus historias de Instagram.
Por su parte, Willy Rivera declaró en vivo a RPP: “Willie Colón es como un familiar que estuvo en la cocina, en la sala, forma parte de la vida de muchos de nosotros, en especial en el Perú, en el Callao. El primer binomio, Willie Colón y Héctor Lavoe, nos impactó. Después, Willie Colón y Rubén Blades. Siempre fue el maestro, un genio y un hacedor de éxitos”.
La comunidad salsera del Callao, epicentro de la salsa en el Perú, también se manifestó con homenajes espontáneos y promesas de mantener vivo el legado del “Malo del Bronx”.
Un legado que trasciende el tiempo
El impacto de Willie Colón en la música latina es incalculable. Su capacidad para fusionar ritmos, contar historias de barrio y dar voz a los migrantes y soñadores marcó la evolución de la salsa y de la identidad latina en el mundo. Temas como Idilio, Gitana, Oh, Qué Será, Talento de Televisión y El Gran Varón seguirán sonando en celebraciones, calles y corazones.
Con su partida, Colón se une a la lista de leyendas que, aunque ya no están físicamente, permanecen en la memoria colectiva a través de sus acordes y sus letras.

