Tres hombres fueron sentenciados a 34 años y ocho meses por desaparición involuntaria con muerte, en Quito
Samuel Q., Luis V. y José Ll. fueron sentenciados a 34 años y ocho meses de cárcel, en Quito, como autores de la desaparición involuntaria con resultado de muerte de Julio V., de 30 años, quien fue reportado como desaparecido en enero de 2025. Ocurrió en la audiencia de juzgamiento, en la que el fiscal que investiga casos de desaparecidos presentó más de diez testigos y pruebas documentales.
Según el relato de un compañero de labores de la víctima, el 31 de enero de 2025, Julio V. salió desde la Terminal Terrestre de Carcelén (norte) hacia el sur para firmar un contrato de trabajo. En la noche – según una testigo- la víctima y amigos fueron a festejar por su nuevo empleo y luego se trasladaron a una casa para seguir con las celebraciones. Aproximadamente a las 04:52 de la madrugada del 1 de febrero, Julio V. se retiró de la reunión.
El perito que estudió el caso explicó que el joven ingresó a su auto y permaneció en el asiento del conductor durante aproximadamente cinco minutos, mientras utilizaba su teléfono celular.
“En ese tiempo, un automóvil azul circuló varias veces por la calle, chequeando a la víctima”, señaló la Fiscalía. A las 04:57, los tres ahora sentenciados se bajaron de ese automotor, sometieron a Julio V. y se subieron a su carro. Se fueron con rumbo desconocido.
Por una factura recuperada por la hermana de la víctima, en el portal del Servicio de Rentas Internas (SRI) y entregada durante la investigación previa iniciada por Fiscalía, se determinó que el vehículo de Julio V. cargó combustible en una estación ubicada en la carretera Alóag-Santo Domingo. Además, las cámaras de dos peajes, en dirección a la provincia de Los Ríos, registraron su paso por esa ruta.
En las grabaciones de la gasolinera aparecen el vehículo de la víctima y el auto azul en el que se movilizaban los delincuentes. Tras la verificación en los sistemas de la Policía Nacional y de Fiscalía, se determinó que este último vehículo había sido reportado como robado y estaba inmerso en casos de secuestro.
Por uno de esos procesos, Samuel Q., Luis V. y José Ll. eran investigados y cumplían medidas de presentación periódica. “Mediante una pericia morfológica y de identidad humana, se concluyó que eran las mismas personas que abordaron a la víctima en horas de la madrugada. Por eso, fueron detenidos cuando acudieron a cumplir dicha medida», explicó el fiscal.
Asimismo, en el testimonio de los agentes de la Dinased de Los Ríos se precisó que, a las 10:40 del 1 de febrero de 2025, se hizo el levantamiento de un cadáver en la parroquia de Patricia Pilar del cantón Buena Fe. Correspondía a Julio V., tras el reconocimiento de sus parientes.

