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Universidad de Quito investiga presunto fraude académico y denuncias de abuso durante controles

Una universidad de Quito inició una investigación interna por un presunto caso de fraude académico que involucra a 11 estudiantes de la carrera de Medicina. Los alumnos son señalados de haber utilizado dispositivos electrónicos ocultos para copiar durante un examen de recuperación, hecho que posteriormente derivó en denuncias por supuestos abusos durante las revisiones realizadas dentro de la institución.

Según el informe preliminar relacionado con la asignatura de Farmacología Básica I y II, los estudiantes habrían empleado celulares, cables y micrófonos escondidos bajo la ropa para responder las preguntas de la evaluación. Además, se detectó que algunos de los involucrados mantenían llamadas grupales mediante la aplicación WhatsApp mientras se desarrollaba el examen.

La alerta se originó tras la denuncia presentada por un estudiante del mismo establecimiento, quien habría advertido sobre posibles irregularidades durante la prueba. Ante ello, docentes y autoridades universitarias realizaron un control a uno de los alumnos sospechosos y encontraron dispositivos electrónicos adheridos a su cuerpo.

Posteriormente, las revisiones se extendieron a otros estudiantes del curso, donde también se descubrieron aparatos ocultos sujetos con cintas adhesivas. El caso generó preocupación dentro de la comunidad universitaria y motivó el inicio de procesos disciplinarios internos.

Sin embargo, la situación tomó un giro aún más delicado luego de que dos estudiantes denunciaran públicamente presuntos abusos cometidos durante las inspecciones físicas realizadas tras el examen. Las jóvenes aseguraron haber sido sometidas a revisiones invasivas y humillantes frente a otras personas.

Las denunciantes, identificadas con nombres protegidos como Valentina y Carolina, relataron que sufrieron tocamientos en zonas íntimas y revisiones consideradas excesivas. Una de ellas afirmó que fue llevada a un baño para una inspección más profunda, donde presuntamente le solicitaron levantarse la blusa y bajarse el pantalón.

Tras hacerse públicas las denuncias, la Fiscalía General del Estado abrió una investigación de oficio para esclarecer lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades. Las autoridades deberán establecer tanto la existencia del supuesto fraude académico como las condiciones en las que se efectuaron los controles dentro de la institución educativa.

El caso ha provocado debate en redes sociales y sectores académicos sobre los límites de los protocolos de control en instituciones educativas, así como sobre la necesidad de garantizar procedimientos que respeten los derechos y la integridad de los estudiantes.

Mientras avanzan las investigaciones, la universidad no ha emitido detalles adicionales sobre posibles sanciones ni sobre las medidas adoptadas para acompañar a los alumnos involucrados. Entretanto, las autoridades judiciales continúan recopilando testimonios y elementos que permitan esclarecer los hechos.

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