Polémica en Ecuador por la destrucción de embarcaciones pesqueras por parte de EE. UU.
A comienzos de septiembre de 2026, la intervención de la Marina de Estados Unidos en el océano Pacífico —que derivó en la interceptación y el hundimiento de cuatro barcos de pesca ecuatorianos— provocó rechazo e inquietud en el sector pesquero y en organizaciones defensoras de la soberanía.
Las fuerzas estadounidenses actuaron por cuenta propia en aguas internacionales alegando supuestas ilícititudes. A pesar de que la tripulación fue llevada a puerto y puesta a buen recaudo, la destrucción total de las naves impacta directamente la estabilidad económica de las familias dedicadas a la pesca industrial y artesanal.
Agrupaciones pesqueras y de la sociedad civil sostienen que este hecho constituye un exceso de poder militar extranjero. Además, denuncian que destruir bienes nacionales sin un juicio previo en Ecuador transgrede la normativa marítima internacional y vulnera la autonomía del país en la región.
«No se puede justificar la destrucción sumaria de bienes e infraestructura nacional por parte de potencias extranjeras sin un debido proceso transparente. Exigimos respeto a la soberanía marítima de nuestra nación y garantías para que los trabajadores del mar no queden desamparados frente a intervenciones militares unilaterales», expresaron voceros de las asociaciones pesqueras locales afectadas.
Frente a esta situación, se aguarda una postura clara por parte de la Cancillería y el Ejecutivo ecuatoriano que demande explicaciones formales y promueva la revisión de los convenios de patrullaje para proteger el patrimonio marítimo del país.
