Clausuran camal clandestino en Calderón y decomisan cientos de aves durante operativo de control
Un camal clandestino que operaba en el sector de La Tola, en la parroquia Calderón, al norte de Quito, fue clausurado por las autoridades metropolitanas durante un operativo interinstitucional que permitió el decomiso de cerca de 400 aves vivas y aproximadamente 120 libras de carne de pollo.
La intervención fue ejecutada por la Agencia Metropolitana de Control (AMC), en coordinación con la Empresa Pública Metropolitana de Rastro, la Unidad de Bienestar Animal (UBA), la Administración Zonal Calderón y la Policía Nacional. Según las autoridades, el establecimiento funcionaba sin cumplir las normas básicas de higiene, salubridad y bienestar animal requeridas para el procesamiento de alimentos destinados al consumo humano.
Durante la inspección se constató que el faenamiento de aves se realizaba en condiciones consideradas insalubres, sin la infraestructura adecuada y sin los permisos correspondientes para desarrollar esta actividad. Además, moradores del sector habían reportado reiteradamente molestias por los fuertes olores generados por el lugar.
Gustavo Chiriboga, supervisor metropolitano de la AMC, señaló que el establecimiento no reunía las condiciones mínimas para garantizar un manejo adecuado de los productos ni para asegurar el bienestar de los animales.
Como parte de las acciones de control, la carne faenada fue retenida para su destrucción, mientras que el responsable del local podría enfrentar una sanción superior a los 12 mil dólares, de acuerdo con la normativa municipal vigente.
Las autoridades indicaron que este operativo forma parte de una serie de controles ejecutados en distintos sectores de Quito para combatir actividades irregulares que representen riesgos para la salud pública y la seguridad ciudadana.
De manera paralela, el Municipio informó que durante recientes macrooperativos realizados en diferentes zonas de la capital se inspeccionaron decenas de establecimientos comerciales, entre ellos licorerías, hostales, discotecas, restaurantes y centros de tolerancia, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las regulaciones municipales y prevenir posibles hechos delictivos.
Las entidades municipales reiteraron que continuarán realizando controles permanentes para garantizar que los alimentos que llegan a la ciudadanía cumplan con las condiciones sanitarias establecidas y para evitar el funcionamiento de negocios clandestinos en la capital.

