Gustavo Petro cuestiona elecciones en Colombia y pide analizar su nulidad por presunta injerencia extranjera
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, planteó la posibilidad de anular las elecciones presidenciales en las que resultó vencedor Abelardo de la Espriella, al considerar que existió una presunta injerencia extranjera durante el proceso electoral.
La declaración fue realizada este 24 de junio a través de un extenso mensaje publicado en la red social X, donde el mandatario colombiano argumentó que la intervención de actores externos podría constituir una causal de nulidad, de acuerdo con la Constitución de Colombia y diversos tratados internacionales.
Petro fundamentó su postura en las declaraciones realizadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien expresó públicamente su respaldo a Abelardo de la Espriella durante la campaña electoral.
Según el mandatario colombiano, este apoyo habría influido en el proceso democrático y podría afectar la legitimidad de los resultados.»Las elecciones en Colombia deberían ser nulas por injerencia extranjera», señaló Petro en su publicación, donde además mencionó organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas (ONU) al referirse a las normas que regulan la no intervención en procesos electorales.
Las declaraciones se producen mientras continúa el proceso de escrutinio oficial de los comicios celebrados el pasado fin de semana. De acuerdo con los resultados preliminares, Abelardo de la Espriella obtuvo el 49,66 % de los votos, mientras que Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y respaldado por Petro, alcanzó el 48,7 %.Por su parte, De la Espriella solicitó al actual Gobierno y a sus seguidores respetar los resultados electorales mientras concluye el conteo oficial.
El presidente electo también afirmó que fue elegido mediante el mismo sistema electoral que permitió la llegada de Gustavo Petro a la Presidencia en 2022.
Las declaraciones han generado debate en el escenario político colombiano, en medio de un ambiente de alta polarización tras una de las elecciones más ajustadas de los últimos años. Hasta el momento, las autoridades electorales no se han pronunciado sobre la posibilidad de una revisión o nulidad del proceso.
Mientras avanza el escrutinio definitivo, la atención permanece centrada en las reacciones políticas y jurídicas que podrían surgir tras los cuestionamientos planteados por el mandatario saliente.

