Ecuador duplicará aranceles a importaciones colombianas en medio de creciente tensión bilateral
El Gobierno de Ecuador anunció que, a partir del 1 de mayo de 2026, elevará del 50 % al 100 % los aranceles a las importaciones provenientes de Colombia, en el marco de una escalada de tensiones entre ambos países.
Según informó el Ministerio de Producción, la decisión responde a criterios de seguridad nacional, ante lo que considera una falta de acciones por parte del país vecino para enfrentar el narcotráfico en la frontera común. La medida forma parte de la denominada “tasa de seguridad”, que ha ido incrementándose desde inicios de año.
En un comunicado oficial, la cartera de Estado señaló que el endurecimiento busca reforzar la corresponsabilidad entre ambas naciones en la lucha contra el crimen organizado.
La relación bilateral se ha deteriorado progresivamente desde enero de 2026, cuando Ecuador impuso un arancel inicial del 30 % a productos colombianos. Posteriormente, en marzo, la tasa subió al 50 %, lo que generó una serie de represalias por parte de Colombia, como el cierre de su frontera terrestre a ciertos productos ecuatorianos, incluidos el arroz y el banano.
Además, Colombia suspendió la interconexión eléctrica con Ecuador, mientras que el país respondió incrementando el costo del transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de su infraestructura.
El anuncio también provocó una reacción del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien calificó la medida como una “monstruosidad” y advirtió que podría significar el fin de la participación de Colombia en la Comunidad Andina. Asimismo, planteó la posibilidad de que su país busque integrarse plenamente al Mercosur y fortalecer relaciones con Centroamérica y el Caribe.
Este escenario se desarrolla en medio de un contexto político sensible en Colombia, que atraviesa un proceso electoral para elegir al sucesor de Petro.
Pese a las tensiones, el Gobierno ecuatoriano destacó un resultado económico favorable: un superávit comercial de USD 62,9 millones con Colombia, el primero en más de 25 años, tras pasar de un déficit de USD 145,9 millones en un corto periodo.
La medida marca un nuevo punto crítico en las relaciones entre ambos países, con implicaciones tanto comerciales como diplomáticas en la región.

